26 octubre 2011

Vasti o Ester ¿Quién eres tú?

El libro de Ester nos muestra a una mujer llena del Espíritu Santo y llena de la fortaleza y fe en Dios, mujer conforme al corazón de nuestro Señor.

En Ester capitulo 1versiculos del 1 al 10, nos habla acerca del rey Asuero, donde su reino se encontraba en Susa, capital del reino.

Este rey mandó hacer un banquete con lo mejor de lo mejor, siendo esplendido en cuanto a comida y vino, derrochando y presumiendo todas sus riquezas y su poder.

Asimismo la reina Vasti, su reina no se quedó atrás, ella también ofreció un banquete para las mujeres en la casa real del rey Asuero.

La Biblia menciona que estando el corazón del rey alegre por el vino, mandó a siete eunucos que le servían, fueran por la reina Vasti para mostrar delante de todos sus invitados su belleza y hermosura.

Pero la reina Vasti, no fue, no quiso presentarse delante de su rey, ignorando así la orden que se le dio. Y el rey se encendió en ira por cuanto no había cumplido con su mandato (Ester 1:12).


¡Ojo con esto! Detengámonos un momento aquí y pongamos mucha atención, quiero hacerte una pregunta señorita ¿Cuántas veces hemos escuchado la voz de nuestro rey y le hemos dicho “no”? “no quiero ir y presentarme delante de ti porque tengo cosas que hacer”,” están mis amigos, mis preocupaciones,  y no tengo tiempo en estos momentos.”

 ¿Cuántas veces lo hemos buscado para tener una comunión con él, para hablar de él, para leer su palabra? Y todo por qué, por las cosas vanas y sin sentido que el mundo nos ofrece.

Si un rey terrenal como Asuero se indigna por un desaire, ¿Cuánto más nuestro Rey y Señor? Reflexionemos sobre esto ¿Cuál será la ira de Dios sobre los que han desobedecido a su llamado?...

El rey Asuero consultó a los sabios del reino para  saber lo que tenía que hacer con la reina Vasti. Por lo que Memucán le propuso repudiar a la reina por su mal ejemplo delante de todas las mujeres del reino, pues ahora ellas repudiarán y menospreciarán la autoridad de sus maridos (Ester 1:18).

La consecuencia de su acto fue muy grande, el rey determinó que no estuviera más delante de su presencia “si parece bien al rey, salga un decreto de vuestra majestad y se escriba entre las leyes de Persia y de Media, para que no sea quebrantado: que Vasti no venga más delante del rey Asuero; y el rey haga reina a otra que sea mejor que ella” ¿a otra que sea mejor que ella? ¿No estar más delante de su rey? Imagínate lo que sintió Vasti al ser rechazada, repudiada por su rey, al saber que ahora iban a escoger a alguien mejor que ella, pues si ella no quería ir al llamado, iba a haber alguien que si obedecería, respetaría y sobre todo escucharía y atendería la voz de aquel que le llamaba.

Acompáñame a Cantares 5:6 Le abrí a mi amado, pero ya no estaba allí. Se había marchado, y tras su voz se fue mi alma. Lo busqué, y no lo hallé. Lo llamé, y no me respondió.

Estamos a tiempo de que nuestro Rey y Señor no se vaya, porque después será muy tarde para atender a su voz.  Qué prefieres ¿Atender a la puerta cuando él ya no esté? ¿Ser rechazada por no escuchar su voz? ¿O ser obediente a su llamado?.... ¿Qué eliges tu?

4 comentarios:

  1. woowww q gran enseñanza... x mi parte yo kiero oir al llamado de mi Rey y no ser rechazada x el.... asi q te invito a q tu y yo seamos elegidas x el!!!!

    Animo muchachas... tenemos q seguir trabajando para el Rey de Reyes... creanme es un privilegio!!

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  2. Yo elijo atender al llamado de mi Rey, no quiero imaginar ser rechazada por Dios, por no ser obediente cuando él me llamaba.

    No quiero pensar que cuando me decida a abrir la puerta, él ya no este...no, no, no...

    Chavas, tenemos que atender a la voz de nuestro Rey y Señor antes de que sea muy tarde...

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  3. elijo el llamado de Dios seria muy triste ser rechazada por el no quisiera esperar y despues el ya no este.

    Si podemos somos mujeres valientes todo lo podemos en Cristo que nos fortalece.

    Sin el nada somos, escomo ir sin rumbo, que cada latir de nuestro corazon sea un TE AMO y cada resperir sea "a qui estoy Señor ten mi juventud"

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  4. Aclaremos una cosa. No tengo nada en contra de Esther. Fue buena, pero Vasti no se queda atrás. Ella defendió su dignidad, no lo hizo por arrogancia. No era una vanidosa. De hecho, en esa época no era costumbre que las mujeres estuvieran en el mismo banquete que los hombres. Las únicas mujeres presentes en una fiesta de hombres eran las prostitutas y claro que Vasti no iba a estar en tal lugar. Comparan al rey con Dios. ¿Acaso no saben que en ese banquete el rey ya estaba muy ebrio? Esther no era mejor que Vasti

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